El laberinto de Perseo Adalid
Cristian Blanco

02/06/2026

Sinopsis: «Perseo Adalid y su hermano fueron criados por su famoso tío, Leonardo Adalid, el detective privado más famoso y exitoso de la Ciudad Condal, quien los espoleó para que fueran capaces de resolver los crímenes más extraños y desarrollaran su talento para la investigación. Tras la muerte de Leonardo en extrañas circunstancias, Perseo cortó lazos con el mundo y se dedicó a languidecer en soledad en su apartamento de Barcelona.

Años después, recibe una misteriosa carta de un extraño grupo de seguidores de su tío que solicitan su ayuda para discernir si la muerte de una amiga fue realmente un suicidio.

Perseo es reticente a colaborar, pero la curiosidad es más fuerte y descubrirá que no puede escapar del legado familiar ni de su pasado».

Ilustración con el fondo negro. En un primero plano se ve el perfil de una persona de cuello para arriba, pero en vez de tener rostro, tiene el dibujo de un laberinto; en segundo plano hay baldosas tipo panots rotas
Cubierta de El laberinto de Perseo Adalid, de Cristian Blanco

Soy lector desde que tengo memoria y es un hábito que, sin duda alguna, heredé de mi madre, a la que siempre recuerdo con un libro en la mano. Mientras yo disfrutaba de las historias de las colecciones naranja de El Barco de Vapor y verde de Ala Delta, ella daba buena cuenta de otro tipo de novelas menos adecuadas para un niño, entre las que se encontraba una colección de Agatha Christie. Para mi mente ingenua aquellos libros eran de terror y solo pensar en ellos me daba miedo. Después crecí y me aficioné a ese género, y fue cuando descubrí que Agatha Christie no escribía terror, sino misterio. Desgraciadamente, ese género no me interesaba.

Con el paso de los años he ido adquiriendo gustos diferentes y ampliando horizontes. El misterio ha sido uno de esos placeres que se sumó a los ya existentes; sin embargo, los libros de la Reina del Crimen nunca me tentaron para ser leídos.

Quien sí es fan de Agatha Christie es Cristian Blanco, tal y como nos confesó en la ENTREVISTA que le hice hace un tiempo. Entonces nos contó que la autora británica era una de sus mayores influencias, además de adelantarnos que estaba trabajando en una novela corta de misterio. Pues bien, esa es la novela que hoy me propongo reseñar: El laberinto de Perseo Adalid.

Esa admiración por Christie no se limita solo a haber creado una historia con la que emular el tipo de novelas de detectives y crímenes enrevesados a los que dio vida, sino que todo el libro está repleto de guiños y referencias tanto a ella como a otras obras del género. Esto se nota sobre todo en los nombres de los personajes, pero también en la apariencia de algunos de ellos. La más clara es Ágata, pero también tenemos a Ángela Flecha (la famosa Jessica Fletcher, de Se ha escrito un crimen, interpretada por la no menos conocida Angela Lansbury), a Ernesto (con su bombín y su estrambótico bigote que recuerdan demasiado a Hércules Poirot) o las múltiples menciones a Sherlock Holmes.

«No se trataba de una prueba más, sino el motivo por el que se encontraba allí y el ambiente había cambiado de forma perceptible. (…) Perseo en ningún momento había aceptado formar parte del grupo, sólo quería satisfacer su curiosidad. O eso se decía a sí mismo.».

El laberinto de Perseo Adalid

Cristian Blanco

La trama de El laberinto de Perseo Adalid es simple pero efectiva. Hace un buen trabajo al dosificar el misterio, dejando pistas con las que podremos elaborar nuestras propias teorías. Claro, ¿serán acertadas nuestras conclusiones o nos habremos dejado engañar por una pista falsa? Para descubrirlo habrá que llegar al final del libro, que nos tiene guardada una sorpresa. Sí, el argumento queda cerrado, a pesar de dejarnos algunos interrogantes; pero son estas dudas las que nos abren la puerta a una historia más grande, un misterio aún mayor que engloba a la historia que acabamos de leer. De hecho, si atendisteis a la entrevista a la que antes hice mención, sabréis que este libro es el primero de una trilogía.

¿Y qué hay del argumento? La historia se inicia cuando Perseo, el joven protagonista de la novela, atiende una petición de ayuda que lo hace despertar de una larga apatía; el misterio que le proponen los detectives aficionados de un club que idolatra al fallecido tío de Perseo logra que las antiguas habilidades de investigación con que le educaron resurjan y demuestre que es digno heredero de Leonardo Adalid. La trama se complica un poco con la aparición de Marina, una detective que antiguamente tuvo relación con el protagonista y su hermano Teseo pero que ahora les guarda un enorme rencor por algo sucedido entre Leonardo y su padre.

A decir verdad, Perseo y Marina son los únicos personajes que me han resultado de verdad interesantes. Se profundiza en ellos al mostrarnos su pasado y su forma de pensar, lo que les dota de tridimensionalidad. Con los miembros del club se intenta hacer algo parecido, pero el resultado es bastante más plano.

El escenario, como puede leerse en la sinopsis, es Barcelona. Me ha gustado la manera de mostrarnos la ciudad, sin describirla con pelos y señales pero ofreciéndonos algunas pinceladas que sirven para dibujar un claro telón de fondo; sentimos que estamos allí sin abrumar con información al foráneo que no conoce la ciudad.

Fotomontaje con cuatro personas: Agatha Christie, Hércules Poirot, Sherlock Holmes (versión de Benedict Cumberbatch) y Jessica Fletcher
Si alguna de estas personas anda cerca, tenga cuidado; es muy probable que se haya cometido un asesinato y que usted esté bajo sospecha

Sin duda este es el mejor libro que he leído de Cristian. Tal vez con un poco de edición profesional hubiera mejorado, pero las carencias en este sentido no son algo que perjudique la experiencia lectora. Además, es un placer comprobar de primera mano la evolución de un compañero de letras; su progreso queda patente si comparamos El laberinto de Perseo Adalid con, por ejemplo, El destino de Paracelsus. Aunque en aquella novela de superhéroes podíamos sentir que Cristian disfrutó de lo lindo, aquí se puede apreciar un estilo en su escritura más depurado, además de un mejor control del ritmo de la narración.

Ahora debo confesar que tengo ganas de que lleguen las dos continuaciones de este libro. Tal vez nunca me convierta en un fan de Agatha Christie, pero lo que sí seguiré con detenimiento son las publicaciones de Cristian Blanco. ¡Nos vemos!